
Con el corazón abierto
Las manos paralizadas
Un par de ojos sedientos
Y un alma semi quebrada
Inútil de cara al viento
Aceptando cierto destino
Se hunde en el agujero
Presintiendo que ha fenecido
Menguaba la luna
La sonrisa y el alma
Volcaba hacia el viento
Últimas esperanzas
Mecía en sus brazos
El cuerpo sin vida
El adiós a su amado
Los sueños dejados
En almas sin puertos



